Sistemas Complejos · unidad 2 de 6
1.2 Stocks y flujos: el vocabulario mínimo
Antes de hablar de bucles hace falta un vocabulario. El más económico que existe tiene solo dos palabras: stock y flujo.
Un stock es algo que se acumula: agua en una tina, dinero en una cuenta, confianza en una relación, deuda técnica en un repositorio. Un flujo es la tasa a la que ese stock entra o sale.
La regla incómoda
La intuición humana lee stocks y ignora flujos. Miramos el saldo, no la velocidad. Y como el stock cambia lentamente frente a un flujo alto, casi siempre reaccionamos tarde.
stock(t+1) = stock(t) + entrada(t) − salida(t)
La ecuación es trivial. Sus consecuencias no lo son:
- Un stock no puede cambiar instantáneamente, por urgente que sea el problema.
- Mientras la entrada supere a la salida, el stock crece — aunque la entrada esté bajando.
- Estabilizar un stock no requiere detener los flujos, sino igualarlos.
El punto 2 explica un malentendido público muy repetido: que las emisiones bajen no significa que la concentración baje. La concentración es el stock; las emisiones son el flujo.
Un ejercicio de tres minutos
Toma un problema que te preocupe ahora mismo y nómbralo dos veces:
- ¿Cuál es el stock? (lo que se acumula)
- ¿Cuáles son sus flujos? (lo que entra, lo que sale)
Si no puedes nombrarlos, todavía no entiendes el problema; tienes una impresión sobre él. La distinción vale la incomodidad.