Sistemas Complejos · unidad 1 de 6
1.1 Complicado no es complejo
Un reloj mecánico es complicado. Tiene cientos de piezas, exige un relojero entrenado y su reparación es tediosa. Pero es predecible: si conoces la posición de cada engrane, conoces el estado del reloj. Nada dentro de él te sorprenderá.
Una ciudad es compleja. Tiene menos "piezas" descriptibles que un reloj de precisión, y sin embargo nadie puede predecir dónde aparecerá el próximo barrio caro, cuánto tráfico generará una avenida nueva o qué hará que un mercado se vacíe. La diferencia no está en la cantidad de partes sino en cómo se relacionan.
La prueba de la descomposición
La forma más rápida de distinguirlos es preguntar: ¿puedo entender el todo estudiando las partes por separado?
En un sistema complicado la respuesta es sí. Puedes desarmar el motor, estudiar el carburador aislado, volver a armarlo y el motor sigue siendo el mismo motor. El conocimiento se suma.
En un sistema complejo la respuesta es no. Si estudias a un individuo aislado de su comunidad, pierdes exactamente aquello que explica su comportamiento. El conocimiento no se suma: se transforma al cambiar de escala.
Un sistema complejo es aquel donde las relaciones entre las partes contienen más información que las partes mismas.
Por qué esto no es una sutileza académica
Casi todos los fracasos caros de política pública, de producto y de gestión provienen del mismo error: aplicar herramientas de sistema complicado a un problema de sistema complejo.
Las herramientas de lo complicado son el plan detallado, la especificación previa, el experto que "sabe cómo se hace" y la ejecución fiel. Funcionan magníficamente cuando el sistema es predecible.
Las herramientas de lo complejo son otras: la intervención pequeña y reversible, la observación de segundo orden, el experimento con criterio de abandono, y la disposición a que el mapa cambie mientras caminas.
Cuando alguien insiste en un plan maestro de cinco años para un sistema complejo, no está siendo ambicioso. Está usando la llave equivocada y culpando a la cerradura.